sábado, 2 de junio de 2007

CAPÍTULO 4. LA FAMILIA NACE Y CRECE, 1940 A 1962

En España se comienza a estabilizar la vida civil aún muy intervenida por el Nuevo Régimen instaurado en 1939. En Europa suenan los cañones y el poderío de Alemania se extiende por el continente.

En el corazón de muchos españoles se viven con intensidad los avances del ejercito alemán y se celebran los éxitos de Hitler, no en vano el apoyo durante la guerra que prestó el III Reich está presente, muy presente en el recuerdo.

Otros españoles, estos en silencio, sufren el miedo y sienten la capitulación francesa como una nueva derrota.

EN TORRELODONES

En junio de 1940 se presenta, con 6.000 colegas, al gran concurso que va a redistribuir las vacantes de médicos de toda España. Con el número uno, José Luis gana la plaza de médico titular de la villa de Torrelodones, iniciando con ello la etapa más larga y fructífera de su gran carrera personal y profesional.

Se instala José Luis en “Lola”, una magnífica casa de huéspedes en que la entrañable dueña, pone a su disposición tres habitaciones en las que instala su consulta, la sala de espera y su dormitorio.

Esta residencia, cerca de la Estación de Ferrocarril, a la que se accede por la calle que hoy lleva su nombre, Dr. Mingo Alsina, es su centro de operaciones desde el que normalmente caminando, hace sus visitas tanto en la Colonia como en el Pueblo a más de tres kilómetros de distancia, al otro lado de la Carretera de la Coruña.

La llegada del verano de 1941 fue para José Luis una maravillosa e inesperada sorpresa. Con calor que estalla a partir del 20 de junio, empiezan a llegar los veraneantes, muchos chalets bonitos por fuera y destartalados por dentro, abren sus puertas y la calma da paso a la vida de verano.

EL ENTORNO

Todo es normal en los comienzos de 1942. José Luis escucha diariamente el parte en Radio Nacional de España y lee cada día el ABC, viviendo las noticias de la guerra con especial intensidad.

Se siente feliz y orgulloso de los éxitos de la Wehrmacht en Yugoslavia, de las victorias de Rommel en el norte de África y del podrío de las mparables fuerzas alemanas.

El comunismo que tanto daño ha hecho a España recibe ahora su justo castigo.

Además, la Francia de Patain, su querida Francia, está próxima a España. En todo caso, y a pesar de su orgullo nacional piensa constantemente en la locura de la guerra y se resiste a admitir la realidad que vive Europa. Piensa que es preciso abrir un nuevo camino a la paz que dure siempre, no basada en la humillación, y abierta al progreso.

El esfuerzo de muchos españoles, tantos queridos amigos, jóvenes idealistas, que partieron a la División Azul están en su recuerdo constantemente.

La realidad del día a día, el paro, el estraperlo y la pobreza, tantas veces el hambre, es aliciente aún mayor para la dedicación constante de José Luis a sus enfermos a los que cura y deja en tantas ocasiones el dinero preciso para comprar remedios.

Su trabajo todavía no es intenso, comparte el ejercicio de la profesión en Torrelodones con el Dr. D. Emilio Costa, Forense de El Escorial y médico capaz. En aquella época en que no existe Seguridad Social alguna es preciso ir día a día, ganando clientes, primero entre aquellos que ni siquiera pueden acudir al médico y más tarde entre ni siquiera pueden acudir al médico y más tarde entre quienes se sienten atraídos por la modernidad eficiente del nuevo doctor.

Pasa consulta todos los días y visita a diario a los pacientes que le reclaman. Solamente los lunes toma el tren de cercanías que le lleva a la Estación del Norte, desde donde acude a visitar a su madre, resolver asuntos y sacar de la biblioteca los seis u ocho libros, para leer en la semana.

Sin embargo, el ataque de Japón a Pearl Harbour, la entrada de Estados Unidos en la guerra y las esporádicas visitas al teatro y a las compañías de revista, incluso los vieneses que actúan en Madrid, pierden todo el sentido, de repente para el joven doctor.

Una jovencita, aún no ha cumplido los 18 años, María Zapatero Cristóbal, ha llegado a Torrelodones con su madre joven y bella, Dª Soledad, viuda del ilustre ingeniero Mario Zapatero, y sus cinco hermanos.
José Luis, desde su altura de adulto, con sus treinta y cuatro años ya cumplidos, pierde el sentido y enloquece de amor.
Pasa y repasa ante la casa de María, aprovecha toda oportunidad para verla y hablar con ella...

Para todo el pueblo es secreto a voces que el nuevo médico se ha enamorado de la hermosa viuda, Dª Soledad, cuyas grandes virtudes merecen cualquier pasión...

¡Dios mío, que no!, que él no quiere a la madre, él está perdidamente enamorado de María. La sigue, la persigue... ella huye, no le quiere. Es muy viejo para ella... Sus amigos de siempre tratan de hacerle desistir... y él ni come ni bebe, ya solamente y para toda la vida, únicamente piensa en su María.

Y tras unos meses de noviazgo formal, el día 28 de abril de 1943 contraen matrimonio en Madrid, José Luis y María, María y José Luis.

Se ha iniciado una experiencia nueva, que dura ya 54 años y que ha demostrado que el amor loco del principio, habría de ser siempre realidad.


LA BODA

La boda se celebra en la casa que la familia Zapatero ha alquilado unos meses antes en la calle San Bernardo de Madrid.

Asiste la familia entera y aún hoy está en el recuerdo la presencia de la tía Felisa y su esposo, Enrique de Angulo, gran periodista y destacado monárquico que sufrió mucho en su causa de irreprimible necesidad de hablar. La tía Vale, con su esposo el ilustre jurista, D. José Díaz-Sama, encarcelado todavía por sus ideas políticas. El tío Antonio, de sus hermanos Rafael, Teresa, Paz, Mª Luisa y Pedro por una parte y Sol, Angelines, Mario y los pequeños, Manuel y Joaquín, todavía niños, por la otra.

Y sobre todo, llenando la celebración, las dos madres, Dª Concha alegre y siempre optimista y Dª Soledad, hermosa, distinguida y siempre gran señora.

El viaje de novios, en tren, pasa muy deprisa. Al regreso, los dos juntos, se instalan ya en una casa situada en Miralmonte, frente a la Estación. La joven señora, a sus 19 años dirige ya su hogar con efectividad, inocencia y mucho amor.

EL PRIMER HIJO

El tiempo ese año, de cara al verano en Torrelodones, es maravilloso, la primavera del 43 parece enviada por Dios para premiar el amor de la ya adulta María y del desde entonces siempre joven José Luis.

Verano, otoño, invierno, María cumple 20 años el día 15 de enero de 1944 y el día 4 de febrero a las 7 de la mañana, en casa de su madre, como entonces era costumbre, y acompañada por toda la familia, con la atención de su marido, tiene María a su primer hijo, José Luis.

El niño, larguirucho y muy delgado es bautizado por el tío Pedro, que viene expresamente de Burgos para la ocasión y apadrinado por Dª Soledad Cristóbal y D. Rafael Mingo; tiene una especial luz en los ojos, seguro que es inteligente afirma a todas horas el padre, será muy bueno, responde la joven madre. Y contentos los dos, el tiempo diría que ambos tenían razón.

EL HORROR DE LA GUERRA

Corre 1944, la guerra en Europa va de desastre en desastre. Los aliados desembarcan en Sicilia, el ejercito ruso hace retroceder a los antes invencibles soldados alemanes. Mussolini ha caído en Roma y Bodaglio firma el armisticio, España abandona la “no beligerancia” y vuelve a la vieja y tradicional política de neutralidad y la División Azul retorna a España.

Ricardo León, el ilustre literato, que reside en la villa de “Santa Teresa” , preciosa construcción de piedra labrada única en su género, elevada en honor de la Santa, a escasos cien metros de la nueva residencia “Villa Anma” donde el matrimonio se ha instalado al nacer el primogénito.

El descubrimiento de los campos de exterminio en Polonia, parcialmente ocultado a los españoles por la censurada prensa española, es recibido con incredulidad por muchos españoles.

Se produce el desembarco de Normandía, un atentado fallido contra Hitler. Alemania sufre. De Gaulle, tan admirado siempre por José Luis, es el nuevo líder de la Francia libre. Acontecimientos terribles que José Luis, junto a María, leen en ABC y escuchan en una radio que se apaga mil veces por las restricciones de electricidad.

Es época difícil también en España. La reconstrucción de la guerra difícil y lenta. Hay miseria. La guerra en Europa, la presencia del maquis y la incertidumbre de lo que puede pasar con la victoria de los aliados, se vive con preocupación en la España conservadora y con secreta esperanza por los vencidos, que empiezan a salir de las cárceles del régimen.

LA SEGUNDA HIJA Y EL COMIENZO DE LA NORMALIDAD

En mayo Alemania se rinde incondicionalmente, y el 20 de junio de 1945, días antes de la aprobación por las Cortes del Fuero de los Españoles, nace Mª Esperanza, segunda hija de María y José Luis.

José Luis el 4 de febrero de 1945, con su mayor orgullo hace, en el jardín de su casa, con un día espléndido, la celebración del primer año de su hijo mayor. Toda la familia y los amigos están presentes. Resultado de este acontecimiento es la compra de la cristalería que durante toda la vida, asombrosamente, se ha seguido utilizado en las celebraciones familiares (en 1997 todavía quedan algunas copas).

El niño corre en el tacataca, la niña está en la cuna y María vive con su esposo los primeros años de matrimonio. Escuchan la radio, pasean por el jardín, leen cada día el ABC, van los lunes a Madrid a ver a sus familias, en el tren de cercanías, al que esperan en el caliente despacho del jefe de estación D. Angel Unzeta. Siguen la antigua costumbre de acudir a la biblioteca pública y sacar de ella lectura para toda la semana.

Compran todos los libros que edita el Magisterio Español en la colección Novelas y Cuentos, que con poco precio y pobre encuadernación aportan alimento espiritual en época de escasez. Clásicos, románticos franceses, norteamericanos, españoles del siglo XIX y autores “permitidos” del siglo XX, acompañan al plato fuerte que suponen los autores sudamericanos, desde Romulo Gallegos hasta Hugo Wats. Son lecturas que comentan con el muy culto Jefe de Telégrafos, D. Joaquín, represaliado Director General de Telégrafos en el periodo anterior y su esposa Dª Lola.

José Luis pasa consulta, visita a los enfermos, y juega al tresillo con sus buenos amigos D. Benjamin Choliz y D. Javier Sánchez-Pacheco.

NACE CONCHA

María atiende a sus hijos y mientras crece su nuevo embarazo. En octubre de 1946, el día 26, habría de nacer su segunda hija María de la Concepción Soledad. A lo largo de esta gestación ella fue capaz de escribir su opera prima, una preciosa novela de amor, con un punto de picardía, que mantendría guardada en los más profundo de su armario hasta que, preocupada por la salud moral de sus hijos, la entregara al fuego allá en los años cincuenta, después de que alguno de ellos la hubiera leído con grande y gozosa satisfacción.

En el año 46, terminada la guerra, entra España en el terrible periodo de la Autarquía. La escasez, que se manifiesta completa con las cartillas de racionamiento, hace padecer en Torrelodones, al igual que en toda España los horrores de la postguerra.

Arturo Pomar, gana el campeonato de España de ajedrez. José Luis instruye ya a su hijo mayor, más tarde lo haría con los más pequeños, en el gran juego. Con apenas 3 años tienen los niños cada día clases particulares con Dª Vitalina, gran pedagoga que sustituye a cualquier colegio, hasta los 10 años, en la educación de los hijos mayores.

El Proceso y las Sentencias de Nuremberg, producen en 1946 gran dolor en la derecha española, aún inconsciente de la barbarie empleada por los nazis en la represión de “las razas inferiores”.

En 1947 el Cardenal Herrera Oria, muy admirado por José Luis, es nombrado, por el Papa, obispo de Málaga. En Linares, Islero mata a Manolete, Dª Concha gran aficionada a la fiesta y admiradora del torero explicará, con pasión a sus nietos esta gran cogida muchas veces.

Eva Perón visita España y trae con ella un soplo de viento renovado además de barcos cargados de trigo que contribuyen a paliar el hambre de España.



NACE MARIO

El día 30 de noviembre de 1947 nace Mario José, el segundo hijo varón. Debe su nombre al recuerdo de su abuelo materno, que a su vez lo recibe de la pasión que en su día sintió la bisabuela por el protagonista de “Los Novios”. La llegada de Mario desató hasta el extremo la satisfacción y el orgullo de José Luis, que muy pronto supo que este hijo sería, además de gran líder, un magnífico jugador de fútbol y, sobre todo, quien como médico seguiría su camino hacia el mañana.
En 1948 Gandhi es asesinado, Fleming visita España. Todavía el maquis permanece y ataca en las montañas. Jorge Negrete viene a Madrid y el azar hace que se inicie entre el actor y cantante y José Luis una buena amistad, que luego se extendería a la muy espléndida y temperamental María Félix.

En Torrelodones, durante los veranos, y a partir del año 40, empieza a crecer de forma importante la población. La Colonia se llena de “veraneantes”, que dan vida para todo el año a un pueblo cuya única riqueza es, además del paso del ferrocarril -que requiere mucho personal para su mantenimiento- lo que hoy llamamos servicios.

Largas familias como los López-Quesada, León, Calderín, Ruano, Velo, Blein, Maroto, De la Rocha, Rubí, Durán, Hoyos, Pacheco, Ruíz-Jarabo, Gutiérrez, Jarillo, García de Leaniz, Puig, Blas, y tantas otras que han hecho de Torrelodones lugar de residencia durante los tres meses que dura el verano, eran en esta época habitantes transeuntes que daban vida a la Colonía y han resultado ser con el paso de los años fuente de la que se ha nutrido la base cultural de la población actual de Torrelodones.

Familias que se han venido a confundir con las que aquí ya residían: Muñoz, Capelo, Sanz, Velasco, Martínez, Canales, Barreno, Castro, Martín; Calvo, Rivas, Tellez, Peña, Calvo, Gracia, Llorente, Alberquilla, Velasco.

D. José de Vicente es maestro titular y está próxima la llegada a la localidad de los dos Párrocos, D. Francisco Oyamburu y D. José Ramón Fernández-Baldor que se convertirán, con el tiempo, en auténticas instituciones. Gobierna el Ayuntamiento D. Cayetano, al que acompaña como Concejal el concienzudo constructor D. Guillermo Miguel.

El aislamiento de España hace que la economía siga en una situación mucho peor que la existente en los años anteriores a la guerra civil. La presión internacional se siente, además de en el día a día material, en un orgulloso empobrecimiento del espíritu de las personas, cerradas cada vez más a lo que no es la defensa de la Patria, la religión y poco más, por un lado y el dolor escondido y esperanzado de quienes aún piensan que la presión exterior puede volver victoria lo que para tantos en 1939 fue derrota inmerecida.



NACE CAROLO

En 1949, el 17 de abril, nace el quinto hijo Carlos Luis, del matrimonio. Ya es una familia numerosa. María para atender su casa cuenta con la ayuda de una doncella y una cocinera, apoyadas por una asistenta y tiene que venir varios días a la semana la lavandera, y la costurera que cose con María la ropa nueva y arregla los destrozos que hacen unos niños que se pasan el día entero jugando en el agreste jardín de “Villa Anma”.

El triunfo de Mao en China. El nacimiento de la República Democrática Alemana, y la potencia creciente de la comunista Unión Soviética, sólo son compensados por los ligeros atisbos de comprensión que algunas personalidades extranjeras comienzan a expresar con el régimen de Franco, “vencedor del comunismo” en el “baluarte de la Cristiandad”.

En 1950 se escuchan los ecos de la guerra de Corea, el anticomunismo se extiende por Occidente, ya que la amenaza comunista es percibida como algo muy próximo y real. La ONU revoca la condena a España. Muere en prisión el admirado general Pétain.

También en 1950 se inicia la ampliación de la iglesia del Rosario, hoy parroquia de San Ignacio de Loyola, gracias a la aportación de todo el vecindario que, mediante tómbolas y aportaciones directas, financia el esfuerzo del párroco, D. José Ramón.

MARIO SE QUEMA

Este año, de extremado calor y terrible sequía, ante la escasez de agua, toda la familia salvo José Luis, marcha a pasar el verano en Al Canar, (Tarragona).

Mientras la familia disfruta del mar, José Luis tiene ya en mente la causa de las altas fiebres que durante todos los veranos afectan a sus pacientes. Años de reflexión le han permitido intuir la verdadera razón.

El verano concluye con un muy rápido y obligado viaje de José Luis a Lérida. Estando allí, refugiados de la sequía, luego de una estancia en la playa, en casa de Angelines, hermana menor de María, el pequeño Mario se quema el tórax, parte del cuello y los brazos con un gran plato de sopa. Cicatrices de las quemaduras quedaron para siempre en el niño, y las marcas del susto en la totalidad de la familia.

José Luis dedica todo el año a profundizar en los datos que ha acumulado durante los cuatro anteriores veranos sobre las fiebres veraniegas. Llega a la conclusión de que la causa de estas fiebres, conocidas como “fiebre exantemática mediterránea”, es la picadura de la garrapata del conejo y concluye además que el tratamiento de las mismas debe ser realizado mediante una dosificada aplicación de clorofenicol.


NACE JOAQUÍN

El 9 de junio de 1951 nace Joaquín, es el sexto hijo del matrimonio. Es apadrinado por el hermano pequeño, de igual nombre de María. Coincidencia entre los dos es además del nombre y el profundo afecto que siempre ha unido a ahijado y padrino, lo morenos, buenos y apasionados que son ambos.

La familia vive tiempos de alegría. Los chicos apenas conocen otro lugar que Torrelodones, es para ellos una gran aventura los días que sus padres les llevan, por partes, a comprar zapatos a Madrid.

Torrelodones es todavía por estos años una pequeña población rural, en la que las calles salvo la carretera, carecen de asfalto. Los carros de bueyes son el medio que se utiliza para el transporte de cargas pesadas y los habitantes tienen sobre sí el peso próximo de la guerra pasada.

EL PREMIO RAMÓN Y CAJAL

En el verano de 1951, el Doctor Mingo, con datos suficientes sobre la que luego habría de llamarse comúnmente “garrapatosis”, y en los países de lengua inglesa “Mingus Fever”, la exantemática mediterránea, decide realizar la prueba final: con todas las precauciones posibles, y el evidente riesgo, como tantos investigadores sin medios, se inocula a sí mismo y se trata la enfermedad.

Es 1952 el año en que los resultados de su investigación reciben inmediato reconocimiento.
La “Enfermedad de Mingo”, que causaba estragos en todas las zonas de monte bajo, habitadas por conejos, ya tenía un claro y efectivo tratamiento.


Recibe José Luis el “Premio Ramón y Cajal”, premio este de una gran importancia tanto por su significado real como por el impulso al reconocimiento público de su gran labor.


Recibe gran cantidad de felicitaciones y ofertas de todo tipo, incluso la propuesta, un año más tarde, de trasladarse a los Estados Unidos, y participará en diversos Congresos Médicos en los que dará cuenta de su descubrimiento, tan importante para tantos pacientes en el mundo entero.


NACE BLANCA

Fue sin embargo también 1952 año de tremenda angustia ya que el día 5 de agosto nació María Blanca Natividad. El parto de la séptima de la familia estuvo a punto de costar la vida a María. Blanca fue la última hija nacida en casa y atendida, al igual que la mayor parte de los hijos de Torrelodones durante los años cuarenta, por José Luis.

El bautizo de Blanca, celebrado en agosto, amadrinada por la tía Nati, hermana de la abuela Soledad y la más querida de las tías de la todavía joven madre, fue una gran fiesta a la que acudieron un sin número de personas. Había tanto que celebrar con este bautizo que la gran fiesta estuvo plenamente justificada.

Fue además 1952 año importante, ya que se termina la etapa de las “cartillas de racionamiento”, se celebran las Olimpiadas de Helsinki, y la causa española empieza abrirse camino en el Concierto Internacional.

1953 es año que siempre permanecerá en el recuerdo. Se firma el Concordato con la Santa Sede. Comienza a existir en España cierta tranquilidad social.

AL COLEGIO EN MADRID Y EN POZUELO

María y José Luis han de tomar una importante decisión. Su hijo mayor tiene ya que acudir a un colegio en el que estudiar el bachillerato, y en poco tiempo más tendrán que hacerlo las niñas. En Torrelodones solamente existe la Escuela Pública, en la que no es posible pasar pese a la calidad de los maestros, de los estudios primarios. Se plantea la alternativa de abrir una casa en Madrid en la que se instalase María con los niños, e incluso solicitar el traslado a Madrid de José Luis, a pesar de estar profesionalmente en óptima situación en Torrelodones.

La decisión final es que durante un curso, el 52-53, José Luis viviera con su abuela Soledad y acudiera al colegio de Areneros.

La elección del colegio fue también objeto de discusión en el matrimonio. Él quería que su hijo se educase en San Antón, ella tenía muy clara su elección por el colegio de los jesuitas. El argumento final empleado por la madre fue la amistad, el respeto y la admiración que unía a su marido con su antiguo condiscípulo, por entonces superior de la Compañía en Japón, el Padre Arrupe.

Enviar al niño al colegio supone un cambio en la vida familiar, los jueves por la tarde no hay clase, y van sus padres a Madrid a pasar con él unas horas. Los sábados por la tarde el niño vuelve, en el tren a casa.

Acontecimiento muy especial en este año es la incorporación de Alfredo Di Stéfano al Real Madrid. La ocasión es tan importante para José Luis, partidario de este equipo, que en compañía de José Luis Peciña, su esposa Lola (los padrinos de Mario), su mujer y su hijo mayor, acuden al primer partido de Liga en que interviene este jugador.

El 21 de diciembre de 1953 a José Luis hijo hay que operarle de amígdalas, el niño había pasado los tres primeros meses del curso con décimas.

NACE MARÍA JOSÉ

Y el día 23 nace María José Victoria Luisa, es la octava de la ya numerosa familia. La Navidad de este año se celebra en la casa de la abuela Soledad, acuden a ella todos sus hijos y nietos, y se recuerda todavía, por todos los que asistieron, las enormes cajas de marisco que como un regalo a Luis, el marido de Angelines, habían llegado, fresquísimas, desde Galicia.

Este año, al igual que el anterior realizan José Luis y María sus dos viajes, el primero en mayo, para preparar el verano y el segundo en octubre, para retomar fuerzas y vivir, los dos solos, unos días de gozo y disfrute de su amor.

Esta costumbre conservada a lo largo de muchos años, les llevaría más tarde a visitar todas las regiones de España, Francia, Italia, Europa Central y Reino Unido en muchas ocasiones.

El año 1954 tiene en la familia una relevancia especial, Manuel Guillermo, Manolo, hermano de María, marcha a Buenos Aires. Allá comienza una nueva etapa de su vida en la que tiene ocasión de desarrollar su gran capacidad creativa y habilidad comercial. A partir de entonces, periódicamente cada dos años, su madre, Soledad, pasa un año en Argentina y viene él a España. Será normal acudir a Barcelona o Algeciras a recibir a los viajeros que, siempre en barco venían a España.

NACE SOL

1955 es el año en que España entra en las Naciones Unidas. El 25 de julio nace María Soledad. María Esperanza y Concha comienzan a asistir al colegio que tienen en Pozuelo las monjas de Cluny. José Luis va, ya en tren, todos los días al colegio en Madrid.

En España está en el Gobierno, como Ministro de Educación D. Joaquín Ruiz Jiménez, político demócrata-cristiano, al que José Luis conoce y aprecia desde la juventud, y que tiene en Torrelodones su casa familiar. Sin embargo, en los últimos meses de año y en los primeros de 1956 se produce una etapa de crispación, en la Universidad, son detenidos varios destacados catedráticos y algunos estudiantes, se sofocan algunos intentos de huelga y se declara el Estado de Excepción por primera vez desde el año 1945.

La gran alegría de este año es que el Real Madrid gana, en París la primera Copa de Europa.

Y curiosa situación es el que en la España que poco a poco se abre a la modernidad, son prohibidas las casas de tolerancia. Decisión del gobierno que José Luis considera, desde sus días de joven estudiante de medicina un grave error. La entrada en situación de ilegalidad va a producir inexorablemente, un incremento de las enfermedades venéreas.

Marruecos es a partir del mes de marzo independiente. España se va a retirar del Protectorado, y sólo conservará Ceuta y Melilla, además del Sahara, que nunca ha sido marroquí.

María y José Luis, que han comprado su primer coche, hacen, con la tía Vale un viaje al Sur de España y al Norte de Marruecos, en el que, embarazada María de su décimo hijo, tienen un accidente sin consecuencias, que retrasa su regreso a Madrid por unos días.

NACE EUSEBIO

En 1957, año de las terribles inundaciones de Valencia y del comienzo de la Guerra de Ifni, el día 12 de enero nace Eusebio Jesús Vicente Ferrer.

Y desde el 17 de octubre es José Luis miembro de la Junta Directiva del Colegio de Médicos de Madrid, en calidad de representante de los médicos de Asistencia Pública Domiciliaria, también conocidos como Médicos Titulares. Su labor en el Colegio es aún hoy reconocida por sus compañeros.

Permanece en el cargo hasta el 21 de julio de 1961, en que presenta su dimisión, ya que considera que más de cuatro años en un puesto de representación suponen demasiado tiempo para asegurar la adecuada efectividad.

Por estos años, José Luis rechaza siempre las repetidas ofertas que recibe para que se haga cargo, en calidad de alcalde, del Ayuntamiento de Torrelodones.

La razón de sus negativas es su firme convicción de que el médico no debe mezclarse en la vida política del pueblo. “La política para los políticos”

Las dimisiones piensa José Luis, cuando se presentan, deben ser irrevocables.

NACE CARMEN

En 1959, un año después del regreso De Gaulle al gobierno de Francia, y en medio de la guerra de Argelia, el 24 de julio nace María del Carmen.

Estos años son de trabajo duro; de dificultades, una familia tan grande pesa mucho en cualquier espalda.

Sin embargo, de un modo u otro los chicos, en los colegios van progresando.

NACE PALOMA

En 1960, año en el que se produce la independencia de casi todos los países de África, bajo el pontificado de Juan XXIII, con Fidel Castro en el Gobierno de Cuba y en los días de la Olimpiada de Roma, el 14 de agosto nace Paloma.

La niña, duodécima de la familia tiene un tremendo parecido a la muy dulce tía Meri, hermana del abuelo Mario a la que también se parece María. Este parecido a su madre, ya a los pocos meses y luego siempre, se ha intensificado de tal forma que las fotografías de ambas son, salvando los años, absolutamente intercambiables en el aspecto físico y en el encanto que de ellas siempre emana.

En el mundo un viento de renovación aparece con el triunfo de Kennedy en las Elecciones Americanas. España está de moda, Dª Fabiola se ha transformado en reina de Bélgica.


NACE BELÉN

En 1961, año en que Gagarin es el primer hombre que sale al espacio exterior, Manuel Santana gana el torneo de Roland Garros, muere Gary Cooper y, lamentablemente aparecen ETA y el muro de Berlín, en plenos “25 Años de Paz”. El 24 de diciembre nace Belén, la hija menor de María y José Luis.

La niña, que eligió para nacer este día, el más importante del año para la familia Mingo Zapatero, desde que nace demuestra su carácter, enérgico, claridad de ideas, criterios firmes y alegría bondadosa.

MUEREN SU MADRE, Dª CONCHA Y EL DOCTOR MARAÑON

En un triste mes de enero, fallece Dª Concha. Con la muerte de su madre revive José Luis el fallecimiento de su muy querido padre. Durante muchos meses pesa en él un profundo y duro sentimiento de orfandad.

Desaparece también en este tiempo el Doctor Marañón, su querido maestro, por el que tanto ha compartido.

Ante el féretro de D. Gregorio explica José Luis a su hijo mayor el dolor del amigo y la impotencia del médico ante la irremediable llegada de la muerte:“Recuerda hijo que todos, hasta los grandes hombres, como D. Gregorio, tenemos marcado el día de nuestra muerte”.

José Luis participa activamente, junto al buen alcalde que fue Agapito Martínez, en la creación y desarrollo de las cofradías de Semana Santa de Torrelodones, e inspirado, recordando a Lope, escribiría al “Cristo Yacente”, el siguiente soneto.


AL CRISTO YACENTE

Ni ese lirio arrancado por el viento
Ni una paloma que se abate herida
Ni una mujer en trance dolorida
Ni un niño que va a dar su último aliento
Ni un muerto, ni dos, he visto a ciento

En esta larga y azarosa vida
Nunca vibró en mi alma endurecida
ante el dolor ajeno un sentimiento.
Solo ante tí, mi Dios, al contemplarte
Yacente en ese lecho de agonía
Es cuando se exalta el alma mía
Y se rinde ante ti para abrazarte
¿Cómo, Señor, a ti no he de quererte
Si para yo vivir tu viste muerte?


Este periodo de la vida de José Luis termina para la familia con un cambio importante. Salir de Villa Anma, la casa grande, con un extraordinario jardín, grandes habitaciones inmensas, muy mal ajustada para la vida normal de una familia numerosa con hijos que crecen, para entrar a vivir en la recién construida “Casa del Médico” que, aunque más modesta, tiene mejores condiciones para la vida familiar.

En esta casa, la familia pasa años de tranquilidad, ajena a la guerra de Katanga, el nombramiento de U Thant como Secretario de las Naciones Unidas, la pérdida de Goa por Portugal o el lanzamiento al espacio del primer astronauta norteamericano - John H. Glenn, que son noticias que se leen en ABC y Ya, o se ven en la enorme televisión, en blanco y negro, del cuarto de estar.

José Luis participa en actos religiosos. Acude cada domingo a misa de doce, recoge la palma el Domingo de Ramos, hace las Visitas de Semana Santa, recibe en su casa a los sacerdotes que acuden a “predicar las misiones” cada año en Torrelodones y contribuye según sus posibilidades al bienestar y progreso de la iglesia.





CAPÍTULO 5. LOS AÑOS DE PLENITUD, DE 1962 A 1977

Año intenso en la política internacional, 1962 fue el momento de mayor tensión en la Guerra Fría. La crisis de los misiles en Cuba, está a punto de arrastrar al mundo a un conflicto atómico. Simultáneamente, avanza el Concilio Vaticano II que sacará a la Iglesia del pasado para, con muchos sufrimientos, incorporarla al futuro.

José Luis se encuentra en su mejor periodo de actividad profesional. Con su mujer y a veces algunas de las hijas menores viajan por España en su nuevo automóvil.

José Luis, ha entrado en la Universidad, María Esperanza ayuda a su madre y realiza estudios que complementan su ya gran habilidad para la administración del hogar. Y Concha comienza en estos años a estudiar enfermería, pintada como un coche, simpática, guapa y atractiva, se prepara en silencio para el momento en que cumpla 18 años, luego de cuatro de espera, ingresar en el noviciado de las monjas de Cluny.

Mario, Carolo, Joaquín y Blanca avanzan en sus bachilleratos, los pequeños aún disfrutan del vivir en un pueblo a donde no llegan las presiones ni han de competir para sacar sus aprobados.


CONCHA EN EL NOVICIADO DE CLUNY

La decisión de Concha, aunque esperada, supone un duro esfuerzo para José Luis y para María el aceptarla. Al ser personas religiosas sienten profunda preocupación y un gran dolor. Saben bien lo que significa de renuncia a si misma y el sacrificio de vida entera que su hija está eligiendo al entrar en la vida religiosa.

Sin embargo, asumen su obligación de padres y apoyan con prudencia y respeto la firme decisión de la gran mujer que es, con 18 años, esta niña.

Durante dos años, el segundo domingo de cada mes, José Luis y María junto con algunos de sus hijos acude al noviciado para ver a la hija religiosa. Esta, junto con Ana Pérez Cossio, futura misionera en Zaire, y alguna otra compañera, crece cada día en virtud y deseos de servir a Dios.

SE CASA MARIA ESPERANZA. COMIENZA UNA NUEVA ÉPOCA.

El 3 de octubre de 1965, se celebra la boda de María Esperanza. Se casa con José Agustín Maroto Carbonel, joven teniente de una familia de siempre conocida.

La boda supone un gran acontecimiento. Se celebra en el Club de Campo, más de trescientos invitados circulan en una lluviosa tarde de otoño por las calles de Torrelodones, que empiezan a estar asfaltadas.

La presencia de autoridades civiles y militares, hace que la vigilancia por la Guardia Civil sea sentida y recibida con satisfacción por los numerosos invitados.

María, tan joven, a los ojos de José Luis podría muy bien ser la novia.

José Luis con ese aire interesante que por estos años le caracteriza, disfruta plenamente de la ceremonia de la boda que inicia la fructífera vida en común del nuevo matrimonio, cuyos hijos tantas alegrías habrían de dar a los abuelos.


EL ENTORNO. VIENTOS DE CAMBIO

En España, como consecuencia del crecimiento económico que ya es palpable en la sociedad, se mantiene, en cuanto a lo político, una situación de tranquilidad. La política no es tema que importe a la mayor parte de los españoles.

Empieza a haber cierta libertad de prensa. La nueva Ley Fraga ha permitido que el pensamiento no autocrático de la época, comience a ver la luz.

En la Universidad se respiran aires de libertad, mezclados con algunas algaradas.

Viaja con María al extranjero y también con sus hijas pequeñas por España y aprecia los cambios que se están produciendo en Europa y en España.

El dinero del turismo “España es diferente”, atraído por el sol y los buenos precios, unido a las remesas de los varios millones de emigrantes dispersos por la Europa entonces desarrollada, y los frutos del famoso “Plan de Estabilización”, impulsado por los tecnócratas del Opus Dei, están haciendo cambiar, muy deprisa los hábitos y, sobre todo el nivel de vida y la educación de los españoles.

José Luis escucha los comentarios de sus hijos universitarios, conversa con sus colegas y clientes, entre los que se cuentan destacadas personalidades de la vida pública, de las ciencias, de las artes, de la cultura y del periodismo. Sus ideas conservadoras se van abriendo poco a poco hacia posiciones cada vez más abiertas. Su espíritu liberal, y su respeto profundo a la persona humana hacen que crea firmemente en que el futuro va a ser, para su muy querida España cada vez más sólido y floreciente.

El asesinato de Kennedy, la guerra de Vietnam y el Plan de Desarrollo se producen en estos años, al igual que el gol de Marcelino en el España-URSS en un partido que José Luis aún disfruta en el recuerdo extremadamente.

En todo caso, el amor de José Luis a la Patria se plasma en el poema, “El Credo Ibérico”, escrito por un amigo de juventud, que él conserva, copiada a mano y que recita con frecuencia en estos años.


Creo en tí mi Patria amada
creo en tu dulce alborada
creo en tu cielo y tu sol,
creo en tu divina tierra
que tus virtudes encierra.

En su más profunda entraña,
creo en tí mi madre España
que al mundo supiste dar
en parto espectacular
hombres de sin par solera,
recios como la madera
de tus bosques castellanos
y que honraron tu solar
creciendo el inmenso mar
en barquichuelas livianas
que empujó la buena estrella.

Escribiendo la epopeya
más grandiosa de la Historia
que hizo inmortal tu memoria
a través de las edades.

Creo en todas tus verdores
esferas de tantos honores
en tus campos y en tus flores
en tus locos desvaríos
en tus montes y en tus ríos.

En tus hazañas vibrantes
creo en el Cid y en Cervantes
con profunda devoción
creo en Cortés y en Colón.

Títeres de inmensa hazaña
creo en los hijos de España
que de gloria la cubrieron.
Y que su historia escribieron
con la sangre de sus venas
y rompiendo las cadenas
tenebrosas de lo ignoto
surcan ese mar remoto
que nadie surcara antes
esforzados navegantes
que al nuevo mundo arribaron
y .... sembraron
tu fructífera semilla
haciendo la maravilla
de colocar tu pendón
en las cumbres de los Andes
¡Son los soldados de Flandes!
¡sublimes aventureros!
¡Inmortales pordioseros
que un mundo conquistaron
Y a nosotros nos dejaron
el caudal de su grandeza
su proseguir y su nobleza,
creo en sus bravos guerreros
que acudieron los primeros
a los más rudos combates,
creo en tu insignes bates
celosos de inspiración
de nuestras letras floron
y orgullo de nuestra historia.

Creo en tu vientre fecundo
que de asombro llenó el mundo
creo en todas tus regiones
que son de patria jirones.

Creo en la fuerte Vasconia
en la Asturias laboriosa
en la Galicia amorosa
en la Cataluña altiva, profunda y furiosa.

En la Castilla gigante
en las Cortes de levante
que son ornato y riqueza
creo en toda la grandeza
de la Córdoba moruna
bañada por tenue luna
en la noche sosegada
creo en Sevilla y Granada.

Creo en la Fiesta extremeña
a la vez grande y pequeña
venero de soñadores
¡Cuna de conquistadores!

¡Creo en Toledo y Madrid!
Creo en todo lo que es tuyo.

¡¡Madre España, creo en tí!!


EN LA FAMILIA

En estos años de la vida de José Luis, es su casa lugar alegre, lleno de personas, desde los mayores, hermanos y cuñados, hasta los amigos de todos los hijos, que aprenden a jugar a la ruleta francesa, siempre dispuestos a hacer girar la bola y a recibir apuestas el tapete verde. Llegan todos ellos a manejar con habilidad cualquier juego de azar.

Al mismo tiempo, las tertulias son constantes, en las noches de calor en la terraza y en las de invierno en el salón de la casa se recitan poemas famosos que el muy simpático Doctor, por estas épocas muy parecido en el físico al actor italiano Victorio de Sica, recita multitud de poemas, en serio y en broma de entre los que nos queda a todos el recuerdo de escucharle recitar los versos de Martínez-Sierra, que comienzan así:

En pocos versos vais a saber,
la vida toda de una mujer.
Cuna, vacuna, la dentición
destete, perras, el sarampión...

O su versión enriquecida del “Conde Sisebuto”, del mismo autor, que aquí incorporamos con los versos añadidos, siempre en broma, por José Luis al poema.

A CUATRO LEGUAS DE PINTO...

A cuatro leguas de Pinto
y a veinte de Marmolejo
existe un castillo viejo
que edificó Chindasvinto.

Perteneció a un gran señor
algo feudal y algo bruto
se llamaba Sisebuto
y su esposa Leonor.

Y Cunegunda su hermana
y su tía Berenguela
y una tía de su abuela
atendía por mariana.

Y su cuñado Vitelio
y Cleopatra su tía
y otra prima Rosalía
y su hijo mayor Rogelio.

Diez hijos tuvo el señor
de sus esposas legales
¡Tuvo doce naturales
con mozas de alrededor!

Doña Leonor, su esposa,
en justa compensación
le puso “ornamentación”
de lo más grande y hermosa.

Se multiplicó por cien
Este fehaciente hecho,
¡Ella tenía derecho
a divertirse también!

Ahora vamos a contar
aquel drama espeluznante
de la forma más brillante
que se pueda redactar.

Era una noche de invierno
noche oscura tenebrosa,
Noche sombría, espantosa,
noche atroz, noche de infierno.

Noche cruel, noche helada,
noche triste, noche oscura,
noche llena de amargura,
noche infame, noche airosa.

Trepa, que trepa, que trepa
sube, que sube, que sube
en brazo cae de un ....
la hija del conde: ¡La Pepa!

En lujoso camarín
introduce a su adorado
y al notar que está mojado
va y le seca ¡con serrín!

Lisardo, mi bien, mi anhelo
único ser que yo adoro
el de los cabellos de oro
el de la nariz de cielo -.

¿Qué sientes, Lisardo mío?
¿Qué sientes, Lisardo amado?
¿No sientes nada a mi lado?
Y él responde: ¡Siento frío!
¿Frío has dicho?, eso me espanta -
¿Frío has dicho?, eso me inquieta -
¿No llevarás camiseta, verdad?
¡pues ponte esta manta!...

No hace falta... Estos instantes
me producen tal ardor
que ahora siento calor
y no frío, como antes.

Lo mismo me pasa a mí.
Yo también estoy ardiendo
Lisardo ¿no lo estás viendo
que me derrito por tí? .

Bienvenida sea la lumbre
que nos abrasa a los dos -
Estoy contenta, ¡vive Dios!
¡Ya no tengo pesadumbre! -

Y ahora hablemos del cariño
que nuestras almas disloca,
Yo te amo como una loca
Yo te adoro como un niño

Mi pasión raya en locura
La mía es un arrebato
Si no me quieres me mato
¡Si me olvidas, me hago cura!
En un gótico salón
dormitaba Sisebuto
y un lebrel seco y enjuto
roncaba en el portalón.

Con quejido lastimero
afuera el viento silbaba
y potente se escuchaba
el ruido del aguacero.

Es tan intensa la lluvia
que cae insistentemente
que parece realmente
que más que llueve, diluvia.

Cabalgando en un corcel
de color verde botella
raudo como una centella
llega al castillo un doncel.

Empapadas trae la ropa
por efecto de las aguas
¡Como no lleva paraguas
llega el pobre hecho una sopa!

En la almena un palafrén
con su cota y con su peto
dice desde el parapeto:
¿será sopa de Avecrem?

Y otro que estaba a su lado
apoyado en la ballesta
al momento le contesta:
¡yo sólo veo un mojado!

Y toda la guarnición
contempla desde el castillo
como se mojaba un pillo,
como se cala un pendón.

Mientras tanto, nuestro mozo
levantando le miraba
del castillo la fachada
contempla con alborozo.

Es que está allí la doncella
objeto de sus amores
la que le llena de ardores
por lo dulce y por lo bella
¿Cura tú? - Por Dios bendito
no repitas esas frases
en jamás de los jamases
¡pues estaría bonito!

Hija soy de Sisebuto
desde... mi más tierna infancia
y aunque es mucha su arrogancia
y aunque es un padre muy bruto.-

Aunque temo sus furores
y aunque sé a lo que me expongo
¡Huyamos! ¡Vamos al Congo
a ocultar nuestros amores!

Bien dicho, bien hablado.
huyamos aunque se enojen
y si algún día nos cogen
¡qué nos quiten lo bailado!

Eso del baile me gusta
por lo que ello representa
¡aunque me estoy dando cuenta
se que mi padre me asusta!

De pronto, un ronco ladrido
se escucha potente y fiero
¿oyes? - dice el caballero
es el perro que me ha olido

¡Que me importa a mi tu padre
lo que de verdad me impone
¡pensar lo que supone
el que ese perro me ladre!.

Y tan callados se quedan
nuestros queridos amantes
que parecen retumbantes
hasta las moscas que vuelan.

Luego se escuchan rumores
y ruidos que el alma aterran.
Puertas que se abren y cierran
y pasos por los corredores...
Y esta es la historia tremenda
verídica, emocionante, romántica, fulminante,
estremecedora, horrenda.

Que de aquel castillo viejo
entenebrece el recinto
a cuatro leguas de Pinto
y a treinta de Marmolejo.

Que le sucede, le excita sus deseos repitiendo
y ansiosa le está diciendo
que siempre le necesita.
¡Ya llegué, por fin! - exclama-
¡Ya llegué, por fin! -repite-
Haré lo que necesite
la que insaciable me llama.

Por eso he venido a verla
a pasar de la tormenta
¡Pues para mí sólo cuento
el afán de poseerla!
Nuestro doncel, al instante
se adelanta presuroso
y repara cauteloso
para observar anhelante.

Llega al foso, salta el muro
¡La poterna está cerrada!
¡Me ha dado mico mi amada!
exclama ¡Vaya un apuro!

Después de ofrecerme un beso
la muy ingrata me da mico
¡mucho jarabe de pico!
me la está dando con queso!-

¡Cielos, como es posible
que dama tan hechicera
me tome la cabellera
de forma tan increíble! -

Una gran desilusión
inunda su alma ardiente
y daba diente con diente
por culpa del remojón.

De pronto, algo que resbala
siente sobre su cabeza.
Extiende el brazo y tropieza
con la cuerda de una escala.
¡Ah! - exclama con fiero acento
¡Ah! - vuelve a decir furioso ¿Ah! - repite victorioso
¡Ah! - otra vez... y así hasta ciento...,

Los ruidos van aumentando
y los ladridos del perro.
¡Pobre Lisardo en su encierro como un bellaco temblando!

Se abre una puerta escusada
y cual terrible huracán
entra un hombre, luego un can...
luego nadie, luego nada...

Es el Conde y su lebrel
y nadie más que se sepa.
¡Mi padre! dice la Pepa
¡Mi suegro! grita el doncel

¡Hija infame! - ruge el Conde
¿Qué haces con este señor?
¿Dónde has dejado mi honor?
¿Dónde?, ¿dónde?, ¿dónde?. ¿dónde?

Y tu, cobarde, villano,
¡antipático! repara
como señalo tu cara
con los dedos de mi mano

Luego -sacando un puñal
de un sólo golpe certero,
le enterró el cortante acero
junto a la espina dorsal.

Hízole tal agujero
al doncel el castellano
tras el puñal fue la mano
tras la mano, el brazo entero.

Aquel puñal tan profundo
con brazo, antebrazo y mano
al cortarle por lo sano
le dejaron moribundo.

El joven, naturalmente,
la diñó como un conejo,
ella frunció el entrecejo
y enloqueció de repente.

El conde quedó medio loco
de resulta del espanto,
el perro no llegó a tanto
pero le faltó muy poco



LOS HIJOS CRECEN

Los chicos, ya crecidos circulan por un Torrelodones nuevo, en que el agua corriente y el alcantarillado, de la mano del alcalde D. José Luis Velasco, hijo de Victoriano, amigo este del Doctor Mingo desde los tiempos de Villanueva de la Cañada, con muchos más habitantes en invierno y lleno de gente en el verano. En los aledaños de las iglesias es ya muy difícil aparcar los días de misa, al igual que sucede en otros lugares del pueblo.

Las Olimpiadas de Tokio son transmitidas por la televisión. Muere Sir Winston Churchill, avanza la guerra de Vietnam. Cae una bomba atómica en Palomares y el Ministro Fraga se baña en la playa para demostrar al turismo que no hay peligro para la salud en las costas de España.

La Revolución Cultural se extiende por China. Santana gana el torneo de Wimbledon.

Se aprueba, por abrumadora mayoría, en Referéndum la nueva Ley Orgánica del Estado.

Mario, en estos años comienza su carrera de medicina, en la que progresa con notable vocación y magníficas calificaciones.

Es la época en que José Luis describe en un largo poema lo que en su ya muy elaborado pensamiento es el sentido de su profesión, el valor de su vida.


DEBERES DEL MÉDICO

Son tantos y tan variados
del médico los deberes
que es entre todos los seres,
quién más los tiene obligados.

Ha de servir al paciente
como hermano suyo que es
con todo desinterés
sin pensar en la alabanza.

Y si ha de inspirar confianza
adquiere, a la vez, un deber:
Tener que corresponder
a la confianza otorgada.

Y será cosa obligada
dejar toda presunción
porque, en verdad, no hay razón
para presumir de nada.

Pondrá atención esmerada
cuando cumple su misión
pues por una distracción
un mal puede ocasionar.

Su tiempo no ha de contar
si un enfermo le reclama
el esperar a mañana
puede un peligro llevar.

Vestirá sencillamente
sin lujo ni ostentación
y siempre y en toda ocasión
aseado debe estar.

Nunca debe vacilar
con el enfermo presente
porque así, instantáneamente,
su fe en él ha de perder.

Prudencia debe tener
en los juicios sobre un caso
para evitar el fracaso
de luego rectificar.

Nunca debe criticar
la labor del compañero
cuidando, con todo esmero
la ajena reputación.


Su descanso ha de dejar
aunque fatiga le llegue
cuando un enfermo le ruegue
que le vaya a visitar.

Es que no debe esperar
un enfermo que reclama
porque cuanto éste le llama
se ignora como se encuentra.

Pues hay que tener en cuenta
que está impaciente por verle
y no es humano tenerle
con la angustia de la espera.

Y si muy grave estuviera
ejerza o no ejerza ya
lo más pronto acudirá
por si es posible actuar.

Siempre debe aconsejar
sin enfermar sufrir
pues es mejor prevenir
que tenerla que curar.

Hablar mucho ha de evitar,
cuidando ser muy discreto,
guardando siempre el secreto
profesional al cliente.

Y si en alguna ocasión
advierte el error ajeno
siempre será lo más bueno
no hacer manifestación.

Porque si en otro momento
a él le puede acontecer
tendría que merecer
el mismo procedimiento.

Y si el poeta dijo ayer:
“La virtud más eminente
es hacer sencillamente
lo que se debe hacer”.

Cumpliendo nuestro deber
siempre una virtud tendremos
con ella mejoraremos
y más podremos tener.

Leerá constantemente
para acrecentar su ciencia
teniendo siempre conciencia
de clarificar su mente.

Pensando, sencillamente,
que es estudio es importante,
no dejarlo ni un instante
si estar al día se afana.

Pensando que es cosa vana
preciar la labor
el resultado es mejor
nos lo dice la experiencia

Demostrar mucha paciencia
es un deber importante.
Con el esfuerzo delante
mucha atención tendré..

Paciencia que limitará
pues no hay que condescender
cuando quiera pretender
una cosa inconveniente.

Teniendo siempre presente
demostrar autoridad,
a veces, para evitar
el perjuicio del paciente.

En resumen: los deberes
que al médico hay que exigir
son los que al hombre pedir
en todos sus menesteres.

Y, por fin, el mejor modo
de cumplir con su labor:
¡Hay que derrochar amor
ante todo y sobre todo!



Carolo comienza Económicas, en unos años en que la inquietud en la Universidad es creciente. Los jóvenes estudiantes se encuentran, ante las perspectivas de cambio que aparecen en el horizonte, en constante agitación.

La Guerra de los Seis Días entre Israel y Egipto, la muerte de Ché Gevara en Bolivia, la coronación del Sha de Irán, la salida del rey Constantino del trono de Grecia, el nacimiento del infante Don Felipe de Borbón, unidos a la invasión de Checoslovaquia por los tanques rusos, son acontecimientos que en la distancia se producen mientras tanto.

Muy importante en 1968 es el estallido que en la primavera se produce en París, pocos días después de que José Luis y María disfrutaran allí sus vacaciones de primavera en el mes de abril. Acontecimientos, que pusieron en una difícil situación a De Gaulle y fueron una muestra más para José Luis de que los tiempos eran de cambio.

José Luis, el mayor de los hijos, termina Derecho y Dirección de Empresas, y se incorpora como profesor a la Universidad Católica de Bolivia. Allá participa activamente en la reforma universitaria y tiene ocasión de conocer y transmitir a través de sus cartas a la familia, los movimientos políticos y económicos que en estos años sacuden los países de Iberoamérica.

María y José Luis siguen viajando y aprendiendo de los cambios que se aprecian en todas partes.


LA ENFERMEDAD

1971 es el año en que José Luis cae, por primera vez, enfermo de gravedad. En el mes de agosto de este año, es ingresado en el Hospital Francisco Franco para ser operado de una oclusión intestinal. Médico, siempre discute con sus colegas las incidencias de su evolución hasta que en un momento determinado debe convencer al equipo que le atiende para ser nuevamente operado de una lesión no visible y de muy difícil localización salvo para un excepcional profesional como es el Doctor Mingo.

Los meses de permanencia en el hospital han supuesto un cambio importante para José Luis y toda su familia. Mario, que en junio del mismo año ha terminado medicina, recibe el encargo oficial de hacerse cargo de la labor de su padre, cosa que realiza con indudable acierto y notables éxitos, ya que desde el comienzo de sus estudios ha acompañado a su padre en todo momento y este ha hecho de un buen discípulo un magnífico médico.

Concha avanza en su preparación para trasladarse al Paraguay y ejercer allá su vocación misionera. José Luis para ella escribiría el siguiente poema.


A MI HIJA CONCHA


Al embriagarte del Amor Divino
pusiste tanta fe y tanto amor
que al comprobarlo Dios Nuestro Señor
correspondió señalándole el camino.
No conforme con un fácil destino
que la Santa Voluntad del Creador
someter a prueba tu temor
y poner dificultades a tu sino
te llevó a la lucha verdadera
con el arma del amor a los demás
hacia una misión, donde darás
tu alma, jubilosa, toda entera.
Con su ayuda, para su mayor gloria,
lograrás, al final, la Gran Victoria


Por otro lado, esta enfermedad ha interrumpido la construcción de su nueva casa, la casa en que definitivamente habrá de vivir. Pradoluengo es su nombre, en homenaje y recuerdo del pueblo en que nació su padre y del que proceden sus mayores. Esta casa será terminada y comenzada a habitar en los primeros meses de 1972.


EL PENSAMIENTO DEL DOCTOR MINGO

El pensamiento de José Luis, concentrado en este momento en su trabajo de representación de los médicos jubilados se resume en la entrevista publicada en 1984 en “Madrid Médico”.

Un ambicioso plan de asistencia geriátrica y gerontológica, en el que intervendrán unidas, la Administración Central, todas las Comunidades Autónomas, Municipios, fundaciones privadas y eclesiásticas y otras instituciones es el objetivo a largo plazo de la dirección de Colegios y de los Jubilados. Los pormenores de este muy atrayente proyecto fueron expuestos para Madrid-Médico, por el presidente de la sección de jubilados del Colegio de Médicos de Madrid, don José Luis Mingo Alsina, quien a sus casi ochenta años se esfuerza constantemente por llevar adelante, con ilusión y coraje, un programa del que puedan beneficiarse jubilados y pensionistas de toda España.

Los problemas de la inserción social del anciano y de la asistencia geriátrica y gerontológica no son privativos de nuestro país, afirma el doctor Mingo Alsina; también lo son en Europa y en todo el mundo. “Nosotros formamos parte de la Comisión Europea; estamos en contacto y recibimos información directa de todas las naciones europeas, y puedo decirle que son pocas las que han resuelto este problema. Es un problema mundial y luchamos todos coordinadamente, porque es preciso no olvidar que, junto al tema de la asistencia, hay otro no menos importante: el económico”.

Sobre este último aspecto, el doctor Mingo Alsina nos dijo lo siguiente: “El problema social lo conocemos bien y el económico, por desgracia, lo conocemos mucho mejor. Llegará el momento en que dos personas activas tendrán que sostener a una persona pasiva. Esto es económicamente ruinoso y por eso tratamos de evitar la jubilación temprana, que es perniciosa en los aspectos económicos, psíquico y psicológico para los jubilados. Y en este sentido defendemos la flexibilidad en la jubilación siempre, por supuesto, que se reúnan unas condiciones mínimas sociales, físicas, económicas y científicas para seguir trabajando. Una solución que me parece la más eficaz y que comparten casi todos los países europeos.

Los países ricos pueden resistir este impacto económico de las pensiones y de los pensionistas, pero no nosotros, que somos pobres y vamos a serlo cada vez más -puntualizó el doctor Mingo Alsina-; estamos forzosamente obligados, más que todos los demás, a adelantarnos a esos problemas económicos”.

Plan de gran envergadura

El presidente de la sección de jubilados del Colegio de Médicos de Madrid, considera que el rechazo social del anciano es una realidad muy a tener en cuenta y que hay que influir por su inserción en la sociedad, ya que de este modo se evitarán sus problemas psíquicos; tal acción no debe limitarse, por ejemplo, a una residencia o a unos hospitales. Lo mejor para el anciano, afirma, es su entorno familiar.

Este sería el ideal, nos dice, pero la realidad indica la necesidad de una coordinación de la asistencia geriátrica y gerontológica eficaces. “Para ello tenemos un plan de gran envergadura -nosotros, la dirección de Colegios de Jubilados del Colegio de Madrid-, en el que intervendrán la Administración, Comunidades autónomas, Municipios, fundaciones privadas y de la Iglesia, y las secciones de jubilados de la Corporación Médica, junto con todas las profesiones en contacto con las Asociaciones de Pensionistas y Jubilados de toda España.

Para llevar adelante el plan señalado se está en relación con los Ministerios de Trabajo y de Sanidad, con las delegaciones respectivas de estos dos Departamentos y, además, con la Iglesia a través del Obispado y con las comunidades religiosas.

Hay muchos asilos, por ejemplo, pertenecientes a comunidades religiosas y al obispado -comenta el doctor Mingo Alsina-, pero funcionan pobremente, miserablemente y no eficazmente, aunque muchas veces compensen el déficit con la maravillosa vocación que tienen.

Es también importante -señala nuestro interlocutor- que haya una colaboración con otras representaciones de jubilados -ya que no nos limitamos al terreno médico- y asociaciones políticas o no políticas de pensionistas de toda España, y también con la Unión Interprofesional. A través de esta Unión vamos a entrar en contacto con todas las profesiones”.

Instalaciones pobres

En otro momento de la conversación, el doctor Mingo Alsina se refirió a las instalaciones y a la conveniencia o no de que los enfermos de ciertas edades estén o no juntos en determinados centros asistenciales. Hay en nuestra patria, nos dijo, algunas instalaciones muy buenas, pero la mayoría son pobres y muy dispersas. En España no hay hoy día hospitales geriátricos. Lo que hay son hospitales de todo. Y aporto los siguientes datos: el 40 por 100 de los enfermos que están en hospitales son mayores de sesenta y cinco años. Y en algunos, ese porcentaje llega al 60; y eso no puede ser.

Nos habló también de la polémica actual sobre si es mejor que los viejos estén en los hospitales con otras personas de menos edad o que esos centros sean exclusivamente de para viejos. Hay opiniones, dejo, afines y contrarias, Los últimos estudios realizados en Inglaterra defienden la postura de que los mayores de sesenta y cinco años estén en los hospitales con los demás; otro estudio efectuado por un catedrático del Clínico, llega a la misma conclusión. “Sin embargo -añade- yo no pienso así”.

En su opinión, los estudios al respecto deben hacerse desde: el punto de vista de coordinación de asistencia; de las necesidades de la asistencia y desde los medios que hay para esa asistencia.

El doctor Mingo Alsina nos contó que dispone de un “dossier” con muchas páginas en el que está recogida una larga serie de informes y que tardarán un año o año y medio en recabar toda la información necesaria para llevar el plan; un ambicioso programa, según sus propias palabras, que exige mucha constancia y sobre todo colaboración. Apuntó que “quizá en breve pongamos la primera piedra, que siempre es lo más difícil en un proyecto como éste” y que no perdía ilusión por saber que no terminaría la labor que otros cumplirán.

En cuanto al tema de las próximas elecciones que se van a celebrar en el Colegios de Médicos -para mayo o junio-, nos dijo que no sabía si se presentaría. “Tenemos por un lado -nos dijo- una gran ilusión por el programa, más por otro tenemos no fatiga física o mental, pero si cansancio, porque los cargos representativos supone una lucha constante no sólo con la Administración, sino con otras entidades y, sobre todo, y esto es paradójico, con los propios jubilados. Y esto es un trauma muy grande para una persona que tiene cerca de ochenta años en estos momentos. No sé lo que decidiré respecto a las elecciones. Si puedo dejaré un sustituto, de no poder ser así continuaré hasta que Dios quiera”.


Y recibe público homenaje en la semblanza que de él aparece en el Boletín Informativo de la Asociación de Jubilados de los Colegios Profesionales y que se transcribe a continuación:




JOSE LUIS MINGO ALSINA

¡Dios, qué real mozo debió ser nuestro vicepresidente hace cincuenta años! De aquel esplendor juvenil le queda la sonrisa, la figura prócer y una envidiable y tupida mata de pelo ondulado que los años han decolorado en nieve.

José Luis Mingo nació en Madrid, estudió en los escolapios de San Antón, se graduó en la Facultad de Medicina de San Carlos y se formó en el Hospital del Rey. Durante cuatro décadas fue médico titular de Torrelodones. En ese pueblo de la sierra madrileña echó raíces y allí vive aún.

José Luis Mingo está casado, es padre de trece hijos y cuenta con veintiséis nietos. En 1952 obtuvo el premio Ramón y Cajal, que coronaba siete años de paciente investigación sobre la fiebre exantemática mediterránea.

Fue representante de los médicos titulares en el Colegio de Médicos de Madrid. Y hoy día es presidente de la sección de Jubilados de este Colegio y secretario nacional de Jubilados en el Consejo General. Desde estos dos puestos, la actividad del doctor Mingo ha sido fundamental para el nacimiento y primer desarrollo de nuestra Asociación.
De su iniciativa y prestigio aún esperamos mucho todos los que le conocemos.




EL CENTENARIO DE LA “CASA ALSINA”

El pensamiento y los sentimientos de José Luis hacia la familia de su madre se expresan en el discurso pronunciado por José Luis Mingo Alsina el día 22 de febrero de 1986 con motivo del Centenario de la “CASA ALSINA”.

Queridos todos:

Creo que este Centenario es la ocasión para relatar aunque sea muy brevemente, las circunstancias, las curiosas circunstancias que fueron necesarias para la fundación de la CASA ALSINA.

En la ciudad de Vich, provincia de Barcelona, cuna de Balmes, célebre por su salchichón y que posee el único Templo romano que existe en España, el año 1851 nace José Alsina Mascibi, hijo de Pablo y Concha, en el seno de una familia de artesanos.

Al quedar prematuramente huérfano, es recogido, junto con su única hermana, por su tío materno Canónigo de la Catedral.

Al poco tiempo, por consejo de su tío y estimulado por su profunda religiosidad, ingresa en el Seminario, donde va cursando sus estudios con gran aprovechamiento.

Ya iba por el tercero de Filosofía. Era entonces un mocetón muy bien parecido, con grandes ojos azules, impetuoso e idealista en alto grado.

Un buen día los carlistas toman la Ciudad y nuestro Pepet -así le llamaban- como la mayoría de los seminaristas, se une a las fuerzas de la Tradición con todo el entusiasmo y ardor de su juventud. Tenía entonces 20 años.

En uno de los grupos guerrilleros (en Cataluña realmente no había un verdadero ejército), en una de esas guerrillas es elegido Jefe, con el grado de Teniente por su inteligencia, valor y dotes de Mando.

Al frente de sus Boinas Rojas toma el pueblo de Castelltersol y aquí tiene lugar el romántico episodio que tuvo por protagonista a Antonieta.

Sigue guerreando... y al terminar la contienda con la derrota total de los carlistas, no acepta ser oficial en el ejército vencedor - según lo ocordado por los convenios, y busca una colocación.

Obtiene la plaza de Secretario del Ayuntamiento de Vegas, cerca de Barcelona y enseguida se dispone a realizar su más ardiente deseo: casarse con su amada Antonieta.

Las diferencias ideológicas y de condición social son el gran obstáculo, pero la Providencia en la figura de la tía y madrina de ella Antonia Bellver y el apoyo decidido de su cuñado futuro Joaquín Roger, confidente de sus amores, hallarán las dificultades y al fin se consigue el permiso paternal para el enlace.

Pero ser Secretario de Ayuntamiento es poco para las aspiraciones de nuestro D. José... y decide cambiar el derrotero de su vida.

El fallecimiento de su suegro facilita las cosas. Su cuñado, ya rico, le abre el camino y está dispuesto a ayudarle.

Después de muchos proyectos, deciden montar una fábrica de medallas, pero no en Cataluña sino en Madrid, donde no había ninguna.

Con la ayuda de Joaquín, que tanto le quería, viaja a París y Londres -cosa poco frecuente en aquellos tiempo- para informarse de los métodos más modernos de fabricación.

Encarga máquinas en Francia. Alquila una espaciosa nave en la calle más castiza de Madrid, la calle de Toledo... y allí monta su fábrica. Corría el año 1886. Tenía 35 años.

(A mí me impresionaba aquella fábrica... Sus troqueles, el ruido constante de las máquinas y sobre todo, las imponentes correas de transmisión, por el peligro que suponía el acercarse a ellas...).

Pero el abuelo necesitaba comercializar su producción. Y lo consigue alquilando una tienda en Bordadores, 7, donde, además de sus medallas, podría vender toda clase de artículos religiosos, en particular imágenes, ya que su cuñado estaba muy bien relacionado con los fabricantes de Olot, centro de la Imaginería.

Y empezó a funcionar la pequeña tienda. Aquella tienda tiene para mí un recuerdo entrañable: allí se conocieron mis padres. Sin ella yo no hubiera nacido...

En ella un grupo de amigotes de D. José hacían tertulia por las tardes, siendo la política el tema preferido. Uno de los más asiduos era un tal D. Rosendo, tipo de curioso de verdad.

Y así durante 28 años hasta el fallecimiento de mi abuelo, acaecido el 28 de Diciembre de 1914. Había cumplido 63 años.

Le sucede su único hijo varón, José, mi querido tío y padrino. Ya era Abogado. Dotado de una clara inteligencia, locuaz, generoso, extrovertido y con un corazón de oro. Amplió el negocio adquiriendo un local más grande, el actual y extiende su actividad comercial hasta incluso los países americanos... Truncándose su preciosa vida al ser vilmente asesinado por las hordas marxistas en el otoño de 1936.

Y ya, durante cincuenta años más, sus hijos Sebastián y Vicente han continuado con todo rigor, la tradición de honradez profesional, conservando el prestigio que a la CASA ALSINA le dio su fundador.


SE CASA MARIA JOSE


La boda de María José con Juan Manuel Garrido en 1988, y el posterior nacimiento de sus hijas Carmen e Isabel, preceden a la última boda de la familia, la de Carmen, en 1993, y al nacimiento de Carlota, la última nieta por el momento de José Luis.

Y escribe por entonces estos versos

MI ESTRELLA

Nunca jamás se me olvidará aquél día
en que yo te contemplé por vez primera
porque me deslumbré de tal manera
que solo, solamente a ti veía.

Tan luminosa, toda luz, toda tan bella
que llenaste de esplendor toda mi mente
y lo mismo que a los Magos de Oriente
al encontrarte a tí, apareció mi estrella.


LA BODA DE PALOMA

El día 21 de octubre de 1988, el mismo día que habían contraído matrimonio los abuelos de Miguel Ángel Morán, se casa éste con Paloma.

Es un placer ver a José Luis recorrer con orgullo, en su coche, la calle “Doctor Mingo Alsina”, que Torrelodones le ha dedicado por su méritos, y que es paso obligado hasta su domicilio desde cualquier lugar de la Villa.


CANDIDATO AL PARLAMENTO EUROPEO

Con ánimo de colaborar en un digno esfuerzo por mantener a todo trance el derecho a la vida, accede a participar como candidato en las elecciones de 1989 al Parlamento Europeo.

Con este motivo recorre ciudades, dá conferencias, interviene en prensa, radio, TV, obteniendo un buen puñado de votos.

CAPÍTULO 6. LOS ÚLTIMOS Y ACASO LOS MEJORES AÑOS, DE 1977 A 1997

A partir de su jubilación, en 1977, la vida de José Luis se centra en su familia y en el Colegio de Médicos de Madrid, al que dedica enorme atención y trabajo desde su puesto de vocal representante de los médicos jubilados durante un buen número de años.

Más que explicar acontecimientos, acaso la mejor expresión de la vida de José Luis en estos años sean sus escritos.


ALGUNOS POEMAS


La noche del 24 de diciembre, sus aniversarios y los de María, son ocasión para que de pie, con expresión fácil y elocuente, ilusión, alegría y gran amor recite ante sus hijos alguna poesía.


A mis hijos

Ni la gloria, ni honores, ni riqueza
hacen feliz al hombre en esta vida
tampoco la felicidad va unida
al disfrute de cosas con largueza.

Si buscáis la verdad, aún escondida.
Del saber y pensar, que el alma vea.
Tengáis ilusión, porque os recrea
y el bien en vuestro corazón anida.

Por nacer ya tenéis derecho a ella
por existir tenéis que conservarla
no sólo porque es amable y bella
sino al ser vuestra, no hay que derrocharla.

Para gozarla en la mejor medida
Tenéis que amar porque el amor es vida.


Al libro


¿Quién me enseñó a PENSAR lo que he pensado?
¿Quién me dió la conciencia que he tenido?
¿Quién me hizo APRENDER lo que he sabido?
¿Quién fue siempre mi maestro amado?
Fue el que más satisfacción me ha dado
y los mayores GOZOS que he vivido
El que me hizo SENTIR lo que he sentido
y el que mi carácter ha formado.
Todo eso le debo, y más si cabe,
se que es, sin duda, mi mejor amigo
siendo natural que yo le alabe.
Y así lo reconozco cuando digo:
Al tomar un libro, en cualquier momento,
a la vez, PIENSO, APRENDO, GOZO y SIENTO



A las tres edades

Alegría, fuerza, desinterés, salud,
en los demás tener siempre confianza,
ver el porvenir con esperanza.
Eso es lo que debe ser la JUVENTUD

Lucha, esfuerzo, trabajo, sensatez,
demostrar, ante todo, seriedad,
tener juicio, raciocinio, voluntad.
Eso es lo que debe ser la MADUREZ

Comprensión, paciencia -esa gran virtud-
templanza, una gran serenidad,
no dejar de tener tranquilidad.
Eso es lo que debe ser la SENECTUD

¡Ten cuidado de vivir, en realidad
conforme corresponde con tu edad!.



Porque te quiero

Preguntas porqué te quiero
contestarte es muy sencillo
¡Cuando yo quiero de veras
qué fácilmente me explico!

Caminando por la vida
como aguas del mismo río
juntos tuvimos problemas
que todo el mundo ha tenido

Pero nosotros, tú y yo,
juntados por el destino
supimos sobrellevarlos
con nuestro mutuo cariño.

Unidos forzosamente
por trece lazos divinos
trece palomas torcaces
que siempre vuelven al nido.
espejo para mi han sido.
Cuando te tengo a mi lado
¡Qué intensamente respiro!
cuando estoy lejos de tí
me parece que no vivo.
Porque tu les enseñaste
de pequeños el camino
que recorren presurosos
¡Es de sobra conocido!

Tu bondad y mansedumbre
fueron el entorno mío
tu rectitud y paciencia

Todo esto, y más si cabe,
por haberte conocido
¡Mira si tengo razón
para estarte aparecido!




Soneto de Navidad

Es Nochebuena fiesta de alegría
por encontrarnos aquí reunidos
con el cariño que nos tiene unidos
aumentando siempre día a día.

¿Qué voy a decir, familia mía,
que os llene el corazón y los sentidos?
¿Qué os haga quedar agradecidos
y en el futuro sea vuestra guía?

Un mejor mensaje, el amor del bueno
que siempre os tuve y que hoy repito
otra vez expresaros necesito
porque él rebosa en mi corazón lleno.

Y solo pido a todos, y en El espero
que siempre os queráis como yo os quiero.


A Madrid

Con el viento que llega de la sierra
y le entrega su clima saludable
toda llena de sol, es admirable
la ciudad más alegre de la tierra.

Relatar los tesoros que ella encierra
con su tarea casi inagotable
ya nos dice de forma bien notable
su papel en la historia. Nunca yerra.

Su belleza es tan impresionante
que un Ángel que vino a visitarla
curioso por su forma, al contemplarla
quedó maravillado, y, al instante
con todo su entusiasmo y gran anhelo
Exclamó el Ángel: “DE MADRID AL CIELO”.



En el 40 aniversario de mi matrimonio


Celebrando este grato aniversario
rodeado de mis seres más queridos
poned atención, sed todo oídos,
escuchad este breve comentario:

La experiencia me enseñó a diario
que amores sin dar, no desprendidos
lo normal es no ser correspondidos.
El darse todo uno es necesario.

¡Que bueno es cuando das! ¡Feliz ya eres!
Cada entrega te ensancha el corazón
figuraos, pues, si no hay razón
para dar más y más a los que quieres.

Por eso repito, y lo demuestro.
¡Que feliz soy! ¡Soy todo vuestro!




UN AÑO ESPECIAL

El año 92 fue muy especial para José Luis. La Exposición de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona, son la expresión para este hombre del siglo de la gran realidad que ha vuelto a ser España después del largo periodo transcurrido desde 1929.

Unido a su todavía intensa vida de relación social, José Luis disfruta sobre todo la vida de familia y el amor a “Mi María”, a la que tiene si es posible, cada hora que pasa mayor dedicación.

Expresión del estado de animo, de la alegría y satisfacción del Doctor Mingo es el poema que escribe a su “Patria”

Mi Patria:

Yo siempre he tenido como mía
la gloria que de España me contaban
y todos mis maestros me enseñaban
a querer a mi patria cada día.

Al decir esta palabra, yo sentía
cuantas cosas a mi me rodeaban,
los parientes y amigos que me amaban
y el querido lugar donde vivía.

¿Por qué no te llaman así mi España?
¿Por qué quieren cambiar tan bello nombre?
No es lo más natural que yo me asombre
cuando escucho una cosa tan extraña?

Yo a decir: Mi PATRIA, jamás renuncio
y su nombre con veneración pronuncio.


JOSE LUIS Y LA NECESIDAD DE INVESTIGACION


Todavía 1992, José Luis tiene palabras para la opinión pública y en una entrevista concedida a Dª Celia Martín, (a la que ayudó a nacer un 6 de diciembre) y a Dª Mª Victoria López-Quesada con motivo de la inauguración de la Casa de la Salud de Torrelodones expresa sus ideas y recibe público homenaje. El texto de esta entrevista, pese a su interés y estar incluido en la edición impresa de este libro no se incluye en la edición digital.




LAS BODAS DE ORO DE JOSE LUIS Y MARIA

El día 28 de abril de 1993, celebra José Luis, junto a su amada María, sus bodas de oro. Esta fecha, esperada largo tiempo y causa de fuerza para soportar y salir con bien de duras enfermedades, reúne en Torrelodones a todos los suyos.

Explicar a todos y comprender los sentimientos de quienes participaron, hijos, hermanos, nietos y amigos en la agridulce celebración de esta fecha, lastrada en parte porque José Luis hubo de permanecer en cama a lo largo de la jornada, sujeto al lecho por otra dura y áspera enfermedad, es imposible sin la incorporación de este discurso, pronunciado por José Luis, del poema recitado por José Agustín Maroto y de las emocionadas palabras de respuesta que reclinado en su cama, con la habitación y el pasillo repletos, pronunció ante y para los suyos José Luis, que sujetaba de su mano al amor de su vida, la dulce María.


Discurso del hijo mayor el día de las bodas de oro


Querido Padre,
Querida Madre,
Queridos tíos y primos,
Queridos hermanos y hermanas,
Queridos hijos, queridos nietos de la familia,
Queridos amigos,
Queridos todos.

La satisfacción de pronunciar estas palabras de felicitación a nuestros padres en el día de las Bodas de Oro, me hace aceptar con inmensa alegría, y por unas horas, el hecho de figurar delante de Mª Esperanza en la tradicional fotografía familiar.

Hace medio siglo, Padre y Madre, Papá y Mamá, iniciaron juntos su camino.

Luego llegaron José Luis, Mª Esperanza, Concha y... hasta Belén.

Más tarde, José Agustín, Cristina, Mamen y... hasta, por ahora, Miguel Ángel.

María, Mercedes, Agustín... hasta Blanca, por unos días.

Una ola de vida que avanza sin pausa hacia el futuro. Qué decir de los recuerdos de estos años:

· La quemadura de Mario
· La oscuridad de la calle del Río
· El frío de Anma
· Las clases de Dña. Vitalina
· El nacimiento de Blanca
· El ojo de Carolo
· Los colegios internos
· Los días de Reyes
· Los embarazos de Mamá
· Las estancias en casa de las abuelas
· La elección del nombre y el bautizo de Eusebio
· El convento de Concha
· La novela que escribió Mamá
· La boda de Mª Esperanza
· Los primeros nietos
· Las carreras de todos
· El primer trabajo de Sol
· Los viajes de primavera y otoño
· Paloma y sus hoteles de lujo
· La casa nueva
· La boda de Carcaçone
· La elegancia de Mª José y las fiestas de fin de año
· Los trabajos de Carmen
· Las cenas de Nochebuena
· Las bodas en el jardín
· El crecer de la familia
· Los asuntos sin cuento, las alegrías tranquilas.

Pero todo esto, parte de nuestros recuerdos y reflejo a nuestros ojos de la obra de dos vidas, es quizá, solamente y como bien dice Padre, una anécdota, un mero accidente.

Durante los 50 años de trabajo constante en la construcción de la familia, Padre ha sido capaz de integrar simultáneamente su crecimiento personal y su desarrollo profesional. Ha curado heridos y sanado enfermos, ha estudiado largas horas y ha sufrido la soledad del buen médico. Ha participado primero y dirigido después, las actividades corporativas de sus colegas y ha aportado a los suyos y a la sociedad, el resultado de sus investigaciones, sus criterios claros y la lucidez de su pensamiento. Ha sembrado a su paso paz y salud; y sobre todo, ha mantenido siempre su gran amor a Mamá. Ha tenido tiempo para estar en casa y ha sido enseñanza y ejemplo para todos.

Además, Padre, ha adornado nuestra ilusión con sus hermosos versos, el preciosismo de elocuencia y la enseñanza de que es importante saber jugar, con cartas y sin ellas, porque solamente puede ganar quien se arriesga y empeña en ello.

Durante 50 años de trabajo constante en la construcción de la familia, Madre ha sido, todos lo sabemos, capaz de integrar en el quehacer diario su creencia profunda de que cada uno es de cada uno, con su proyecto vital de hacer a los suyos personas útiles.

Mamá ha sabido darse a todos y seguir siendo ella. Mamá ha sido y es, el manantial del que ha nacido nuestra vida y en el que se ha alimentado el espíritu de la familia. Mamá es nuestra Madre, es el amor de Papá, y es, sobre todo, la muestra perfecta de una mujer que dando todo, es ella.

Además, Madre, en el avanzar de sus pasos, ha sido capaz de, con firmeza, educar su pensamiento. Ha abierto las fronteras de su inteligencia, ha explorado la psiquis del ser humano y se ha adentrado en el mundo de lo oculto. Ha sabido conjugar el rigor del intelecto y la fantasía de la magia. Ha unido el pragmatismo de su sentido común y la solidez de sus creencias, con una profunda tolerancia, comprensión de las personas, ningún reproche y un profundo amor a todos.

Hoy, en verdad, celebramos el éxito de nuestros padres y sentimos la satisfacción de ser miembros de la familia que ellos han creado y hecho crecer.

Y vemos que lo han hecho haciéndonos a todos partícipes de unos valores comunes, centrados en la santa voluntad de cada uno, el libre pensamiento de todos, la existencia de una cierta solidaridad, y, sobre todo, en la cuerda, bien trenzada, limpia por la edad y engrasada por el uso, de un gran amor a la familia, y a cada uno de sus miembros, que es por todos compartido.

Y pienso además, queridos padres, que con vuestra presencia hoy, en este vuestro homenaje, como siempre, nos dais una nueva lección y una enseñanza para el mañana, un regalo más, a añadir a los innumerables que todos y cada uno de los que aquí estamos, tenemos guardados en el corazón.

Este regalo es el convencimiento de saber, que si mantenemos el camino de amor y tolerancia, que vosotros abristeis con vuestra boda feliz en Abril de 1943, dentro de cincuenta años, los más jóvenes de los hoy presentes, podrán convocar a la familia toda, para desde su mayor edad, honrar nuevamente a Padre y a Madre y compartir entre todos, como siempre, como ahora, la alegría de ser hijos, de ser nietos o biznietos, de Padre y de Madre, del Abuelo y de la Abuela.

Muchas Gracias. Y ahora, desde este momento, y hasta el 28 de abril del año 18, sigo siendo unos meses más joven que Belén, y a partir de ese día, habré alcanzado en edad a Teresa, José Luis, Tita, Elisa, Victoria, o Javier.

De nuevo, gracias, y otra vez, muchas felicidades para Madre y Padre, para el Abuelo y la Abuela.





Ripios declamados por José Agustín Maroto con motivo de las bodas de oro


A mis suegros con admiración
de un yerno algo torpe en su expresión.

Este hombre y esta mujer
iniciaron, cincuenta años
la venturosa unión matrimonial
en la esperanza creadora
por sus antepasados emulada
con señales de gran fertilidad.

Padre y Madre han llegado a ser
de esta numerosa prole que aquí está
y en esencia de unidad concluyendo va.

El, médico y aventurero fue
osado benefactor de la humanidad
diestro de la ciencia en el saber
y de la grandeza y humana debilidad.

Siempre a disposición del que le necesitaba
recorriendo los agrestes caminos llegaba
hasta donde su saber y habilidad faltaba.

Hombre de gran independencia
supo la clave encontrar
combinando entrega desinteresada
y capricho personal.

Haciendo siempre lo que quiso
sin sentirse jamás atado a nada
su santa voluntad se imponía
sobre todos los que él amaba.

Cuando su verbo convincente
no lograba su porfía, soltaba
el verbo estridente “coño”, que aterraba
a los que bajo su potestad se encontraban.

Ella, de cándida timidez
fue en su sino esperar
que la vida le hiciera llegar
en pequeñas dosis la felicidad.

Mujer fecunda y dispuesta
encerrose en su claustro familiar
del que no osaba asomar
pues un marido celoso
no la dejaba de observar.

Los primeros hijos al fin
y con ellos el primer par
que le hicieron exclamar
“ya tengo la parejita”, no necesito más
pero el destino no quiso su dicho cumplir
y fueron apareciendo otras “cinco parejitas”
y uno más.

Así, la espera en la cama tendida
de un nuevo bebé que alegraría su vida
o alimentado al que entre sus pechos tenía,
de un marido que salía todo el día
o por las noches en horas sombrías
siempre pensando cuando aparecería.

Para ambos se fue así media vida
los primeros hijos abandonaron el hogar
una camino del alta,
con un marido a casar,
otra al convento con ansias
de a otras gentes salvar.

Un hijo tras otro se alejaba
cuando podía en pos de su destino
de trabajo y amor
y casi todos volvían
en duplicado ejemplar.

La casa aún más llena todavía
se multiplicó la algarada,
los primeros nietos que ella
tuvo que cuidar
para que sus hijos
su vida pudieran disfrutar.

Ahora más gente que esperar
enclaustrada ella en su casa familiar
a que llegaran algún día
hijos, nietos y otros novios que aceptar.

El, alejado ya del trabajo
y de su incesante caminar
a su lado, dormía todo el día
acompañando su esperar.

Por ser hombre amante
del riesgo y del azar
encontró en el juego
la forma de disfrutar,
llegando a ser maestro
de hijos, nietos y pegados
en lances de Ajedrez y Dominó
siendo, a pesar de su edad
un ganador ejemplar.

Un buen día a ella
le surgió la oportunidad
de su sabiduría desarrollar
en las más antiguas
ciencias de la humanidad.

Así la quirología, el tarot, la astrología
empezaron a entrar también en su hogar
un nuevo caminar que le ayudaría
a superar el vacío en que iba quedando su lar.

Su amante esposo celoso
de que algo de él
la pudiera separar
no permitía que ejercitara
otra cosa que no fuera él o su hogar.

Sometida a su marido
en aras de felicidad
ha hecho de su nombre “Esperanza”
el símbolo de su actuar
y así ya sólo le queda esperar
el aceptar su vejez
en compañía del marido
que es gran maestro
de la mayoría de edad
“La ancianidad”

Ambos, ya uno solo,
en su azaroso caminar
entre nosotros están
dándonos una vez más
lección magistral
“Lo importante es la unidad”.




PALABRAS DE JOSÉ LUIS EN ESTE DIA

He escuchado con emocionada atención a José Luis

Me ha sorprendido agradablemente la vis poética de José Agustín, que me confirma además la que yo considero su gran disposición del Arte de Tepsícole, y cuyos versos yo aprecio en su justo y gran valor.

Además, por mi parte, he querido renunciar a la improvisación, porque soy viejo y estaba expuesto a divagar.

Por eso

He preferido leeros lo que se me ha ocurrido para este Acto. A eso voy

María, creo que hemos realizado una obra importante.

En esta obra, los dos, tú y yo, hemos sido co-productores, intérpretes y espectadores. Hemos sido todo.

Y la obra ha resultado perfecta, ha resultado perfecta porque ha estado presidida por la mayor fuerza que hay. La fuerza del Amor.

Con esta fuerza, durante cincuenta años, hemos resuelto, y superado, todos los problemas que han surgido durante nuestro matrimonio.

Pocos, afortunadamente, hemos dado prioridad a la salud física y mental de nuestros hijos.

Hemos puesto todos los medios para su desarrollo intelectual. Les hemos inculcado el amor al prójimo, que es una de las bases para la mayor felicidad.

Les hemos enseñado, con nuestro ejemplo, la importancia de los valores humanos, sobre todo del sentido de la responsabilidad.

En resumen, no hemos hecho nada anormal, sencillamente hemos cumplido con nuestro deber. Nada más y nada menos

Ya lo dijo el poeta:

“La virtud más eminente es hacer, sencillamente lo que se debe hacer”.

La importancia de esta obra han sido sus resultados.
¡Ahí es nada!: Educar y formar a trece hijos, para que ellos a su vez, eduquen y formen a los, por ahora, treinta y cinco nietos.

Creo que lo hemos logrado.

Esta mañana en la misa hemos dado gracias a Dios por lo que nos ha ayudado y le hemos pedido que lo siga haciendo a esta numerosa familia unida por los lazos de la sangre con la de nuestros hermanos, aquí presentes, para que juntos recordemos a nuestros padres, que, sin duda, desde la otra vida, estarán bendiciéndonos.

Gracias, gracias a todos por estar con nosotros en este día tan señalado


UNA SERIA ENFERMEDAD

El día de las Bodas de Oro, feliz en extremo, dá paso a un tiempo de enfermedad que obliga a José Luis a permanecer durante largas semanas en una cama de hospital.

El “tigre”, como es llamado afectuosamente por las enfermeras que le cuidan con un gran cariño hace grato aún en su dolor, su estancia en el lecho a quienes le rodean.

Acompañado en todo momento por los suyos supera varias crisis en las que está muy próximo a la entrada del Valle de Josafat. Sin embargo, como él dice, todavía no ha llegado su momento, él aún quiere estar cerca de mi María.

Poco a poco consigue superar las distintas enfermedades y reanudar su vida normal, a pesar de que su salud queda progresivamente minada.

La pérdida de vigor físico es compensada por José Luis mediante el sensato procedimiento de tomarse un descanso cuando considera que no puede resistir la actividad normal.


LOS NIETOS QUIEREN OIR

Si José Luis ha querido a los niños y ha sido siempre querido por estos desde su juventud, el placer de la convivencia con los pequeños ha sido especialmente intensa en su mayor edad.

Cansado por el peso de los años de trabajo, tocado por las cicatrices que han dejado en su cuerpo las enfermedades, y sujeto a la sonda y a la necesidad de sueño, aún tiene fuerza y sobre todo ánimo para estar siempre dispuesto a consumir su tiempo con los más pequeños de sus nietos.

Luz, Paloma, Belén, Carlota se acercan al abuelo con alegría y le “tientan” para hacerle, con ellas reír, mientras comparten secretos que sólo los muy pequeños con los muy mayores pueden compartir.

Y otras veces rodeado de más mayores: Victoria, Elisa, José Luis, Javier, Carolo o Tita se le escucha hablar sobre la belleza de los caminos de España, el progreso de las ciencias en el siglo, y recitar poemas para el disfrute y la enseñanza de estos.

Con los ya adultos Cristina, Leonor, Concha, Ana o Isidro, recuerda las picardías de los Años 20, los viajes por aire con la bella Mimi, el cambio de las modas, como se baila de verdad el Can-can o el frox-trot o el arte de Jorge Negrete, cuando miraba desesperado a los ojos de María Felix.

También recita con ellos “La vida de una mujer”, “El Conde Sisebuto”, rara vez a Jorge Manrique, y algunos de sus poemas.


Cuando los nietos están en su tertulia privada con el abuelo, obligan hacer silencio a cualquiera que se aproxime al grupo hablando. Las palabras del abuelo son tesoros que no se pueden perder.

Con los mayores María, Mercedes, Agustín, Gloria, Luis, José y Juan habla de los acontecimientos del presente y proyecta su pensamiento al futuro. Escucha sobre todo y expresa su sana envidia cuando con ellos comenta el ambiente de París el estar ahora en Londres, el trabajo en el hospital, la vida de la empresa, el ambiente de la universidad o los éxitos de la Selección Española de fútbol o del Real Madrid.

Discute con sus hijos, desde posiciones siempre abiertas, la situación política, y se ilusiona con el futuro espléndido de la nueva Europa. Y esto después de haber sufrido con amargura la triste guerra de los Balcanes, que tanto recuerda nuestra propia contienda civil.

Sale poco de casa, pero está al tanto de todo. Dice que nada le importa, que está muy viejo, que apenas puede jugar al dominó más de tres partidas, pero el hecho es que sigue jugando mejor que el mejor, discutiendo sus puntos de vista y comiendo más allá de cuanto un hombre normal, que no sea José Luis, con notable menor edad podría asimilar.


EPILOGO


El jueves 13 de febrero de 1997, se celebra el 90 cumpleaños de José Luis Mingo Alsina, con un gran acto familiar, en el que será objeto de un muy merecido Homenaje.

Reunido con todos los suyos, María, su mujer tan querida, sus hermanos, cuñados, hijos, nietos, sobrinos, la familia entera, aportará a todos, una vez más el testimonio de su amor y recibirá de ellos reconocimiento al ejemplo y dedicación que a lo largo de los años ha dado a su familia y a la sociedad, generosamente José Luis.

Que estos “Apuntes de una Vida” sean muestra del homenaje, que los autores y cuantos han participado en la elaboración, consideran imprescindible rendir al Dr. D. José Luis Mingo Alsina.


FINAL


El día 7 de noviembre de 1997, a media mañana, José Luis, luego de una vida llena, descansó en paz.

CAPÍTULO 7. A MODO DE HOMENAJE

En las páginas de este capítulo se recoge una selección de testimonios, abreviados, de lo que ha sido, es y significa José Luis para sus próximos, incluidos en el texto de la versión impresa de este libro.

D. José Rubí Maroto:

Te recuerdo, Doctor, cuando surcabas
en bicicleta humilde los caminos,
y eran tus pasos firmes, peregrinos
del amor y la fé que nos brindabas.
Prudente en tu saber, nos visitabas
hasta anegar en flor nuestros espinos,
y eran tus pareceres, cristalinos
cuando a vencer el mal nos invitabas.
Años pasaron mil, más tú rondabas
desbrozando dolores y amarguras
al trenzar tu saber con tu hidalguía.
Mujer bella y fecunda agasajabas,
hijos, caudal y acopio de venturas,
y un entorno de paz, que sonreía.

A mi querido “Doctor”
Con todo cariño


Mª Paz Saiz Mingo:

“Increíble, alucinante e inconmensurable”


Mario Zapatero Cristóbal:

... Me sale del alma, no diré la multitud de cosas buenas que seguro de él han dicho los demás. Pienso que José Luis es el hombre con más suerte que he conocido en mi vida.


Sabine Robinet:

“Por francófilo, el mejor suegro que me ha podido tocar”


Mª Paz Mingo Alsina:

“Buen comunicador, equilibrio mental, poeta con cierta dosis de fantasía”.


Mari Sol Zapatero Cristóbal:

“En aquellos tiempos en que yo reía,
al más poderoso, en tono jocoso
le llamaba “ajax”
y para mí asombro mi hermana
la Santa María,
con sus bellos ojos,
por los de él veía.
Yo estaba asombrada
con esa mirada
y a mí me decía:
“Mira que el Doctor...”
Y en esto pasabas pasando,
pisando, pisando y pasando
y al tiempo diciendo
“yo soy el mejor”.
¿Qué pasa?, ¿qué pasa?,
¡qué pisa al pasar!
que pase, que pisa, que pase,
que pase yo me quedo atrás...
¿Qué más me da a mí?
Esas son posturas
que digo mil veces
que no están maduras,
pero me enfadaba,
son las cosas mías.
No me daba cuenta
que eran tonterías.
Y hoy amigo mío,
el tiempo ha pasado
y como es un juego
ahora tu has ganado,
ya no estoy enfrente,
estoy a tu lado.
José Luis te quiero,
pero de verdad
porque en este juego,
tu has podido más”
El más poderoso sigue siendo “ajax”


Javier García Guinea:

“Vitalista”


Belén Mingo Zapatero:

“Ejemplo”


Nina Martínez:

“Un gran padre, un buen médico, un hombre bueno, una persona positiva en la vida”.

Cristina Benedicto Gutiérrez:

“La alegría de querer”

Joaquín Zapatero Cristóbal:

“El hermano mayor”


Mª José Mingo Zapatero:

“Discreto”


Ana López:

“Un hombre que ha adorado a “su María” y para mí, más que mi cuñado, un padre.”
Mercedes Maroto Mingo:

“El patriarca de la familia”

Mª Luisa Mingo Alsina:

“Un fantasioso de fondo sentimental”

Miguel Morán González:

“Terminator eternum”


Cristina Mingo Benedicto:

“Es el Jefe de la Tribu”

Rafael Mingo Santos:

“Dicen en la familia que me parezco a ti, en que los dos somos nerviosos, golosos, en que nos gustan los primeros platos... y en que nos encanta mandar.

Me gustaría parecerme también en llegar a los 90 con la misma lucidez mental, tu capacidad para ilusionarme por cumplirlos... y, por supuesto, mandando”.

Eusebio Mingo Zapatero:


“Siete ciencias”

Mª Esperanza Mingo Zapatero

“Padre”


Rafael González-Chamorro:

La familia González-Zapatero te quiere agradecer tantas cosas que como botón de muestra, nunca olvidaremos:

Gracias José Luis por acudir a Sevilla con motivo de la “polio” de Mario y de tu sabio consejo al Dr. Méndez León. ¿Te acuerdas?

Las visitas de Maruja a Sevilla cuando mi accidente, donde recuerdo como temblaba al ver mi cara quemada

Cuando nos acompañó en la operación de riñón de Mª Sol.

Detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer, yo creo que en este caso también detrás de una gran mujer hay un gran hombre.

La familia González Zapatero te agradece muchas cosas. Recuerdo una película de los años 40 “Balarrasa”, donde un soldado herido mortalmente se miraba las manos y decía: “Señor, están vacías”.

José Luis, tus manos rebosan hasta derramarse de: honestidad, honradez, sacrificio, entrega, dedicación.
De todos y para todos. Gracias José Luis

Como dirían tus nietos eres un marido, un padre y un abuelo “guai”

Un abrazo muy fuerte



UNA VERSIÓN RESUMIDA DE LA BIOGRAFÍA DE JOSÉ LUIS MINGO


Se incluye aquí, por su doble valor como muestra de afecto y de recuerdo de la fecha del 13 de febrero de 1997, la canción que la familia dedicara a D. José Luis Mingo Alsina.


El cuarto hijo nació, en la Plaza Mayor
un día como hoy, de Luis y Concepción.
Como era su primer varón, su padre el nombre escogió,
más José Luis su madre en la pila le nombró.

Para el niño los padres siempre pensaron,
en cuidada y esmerada educación,
y para ese cometido le enviaron
al colegio escolapio San Antón.

Su gran habilidad y su gran memorión,
hicieron que del gua fuera un campeón,
a pesar de esta afición, en los libros fue un empollón,
y siete ciencias su hermana mayor le llamó.

Entre novias y billares le encontraban
fútbol, juergas, amigotes y parrandas,
y a pesar de todas estas diversiones,
Medicina estudió en la facultad.

La carrera acabó y al África marchó,
charcas petróleo, fimosis operó,
gasas, lavar, agua y jabón, fueron siempre su obsesión
para dejar Marruecos un poquito mejor.

Entre balas, cañonazos y fusiles
él curaba a militares y a civiles
y escapando en bicicleta de la muerte
Barcelona pisó con gran emoción.

Y la bella Mimi que a él le hacía tilín,
como era un fanfarrón, la paseó en avión.
Por todo pueblo que pasó, a todas chica conquistó
saliendo de Porcuna, en Torre se afincó.

No sabía que su amor allí esperaba
visitando a la familia Zapatero
mientras todos los del pueblo murmuraban
vaya suerte que tenía el solterón.

Belleza, timidez, prudencia y corazón
esto es lo que soñó, se muere de emoción
mientras que con la madre hablar,
con la joven Mª soñar
pensando en cómo él la podría conquistar.

Oh, María. Tu eres flor de primavera
niña hermosa de mis sueños más sinceros
yo deseo que conmigo tú te cases
y formemos los dos juntos un hogar.

Mucho niño nació de esta feliz unión
sin olvidar jamás, su amada profesión
viendo garrapatas a mil, le dieron el premio Cajal
para decirle Mingo lo listo que eres tú.

Tras vivir cuarenta años en el pueblo,
los vecinos le pusieron una calle,
y cuando se jubiló muy jubiloso,
el Colegio le llamó a presidir.

Después de tanto andar, el gran día llegó
el jefe cumple más, tiene noventa ya
entre hijos, nietos y demás venimos todos a cantar
para decirte, Abuelo, que cumplas muchos más.

Entre finos, langostinos y canciones
ya está el jefe en su propio paraíso
y ya sabes, ten cuidado a ver que comesdeseamos que llegues al centenar.